Nunca alcanzaremos cubrir todas nuestras necesidades, estas son de carácter ilimitado.
No seamos ajenos al dolor, sepamos enfrentarlo con serenidad y humildad; y por otro lado, no dejemos de celebrar las alegrías y gozos.
Quien dice ser feliz …
Quien dice estar tranquilo...
¡Qué bueno!...tiene grandes razones para su día a día.
Aceptemos la tristeza y celebremos las alegrías,
Sepamos caminar nosotros mismos con optimismo y siendo sinceros.
¡Tengamos un corazón valiente!.






